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jueves, 17 de diciembre de 2009

75 Mejores discos de la década (2000-2009). Internacional Volumen 3. (55-46)

Tercera entrega con lo mejor de la década:

55 - Au Revoir Borealis - Dark Enough for Stars (2008)


Siguiendo el camino marcado por el número 57, encontramos otra banda absolutamente desconocida para toda la humanidad y que tras muchísimos años de espera, con un fabuloso EP como es Tienken EP, lanzó su álbum debut en 2008 con los chicos de Stormy Records, otro de esos pequeños sellos indies, cantera de grandes bandas. En Dark Enough for Stars, los americanos ahondan en la vía abierta con su primer EP, pintándonos paisajes fríos y melancólicos, casi de cuento de hadas, al más puro estilo Sigur Rós, con influencias slow-core y ambient, y riffs hipnóticos. Además, en Dark Enough for Stars se hace más patente que nunca el respeto que tiene esta banda de Michigan por clásicos folk como Nick Drake, al que llegaron a versionar de una manera realmente acertada (Fruit Tree era el tema elegido), con temas instrumentales de guitarra acústica que encauzan el álbum hacia su desembocadura. Una banda muy interesante que si no conocéis, es el momento de hacerlo...

54 - Grandaddy - The Sophtware Slump (2000)

La banda ya extinta del gran Jason Lytle merecía un hueco en esta lista con su tercer disco, The Sophtware Slump, álbum que para muchos resultó el descubrimiento de una de las bandas indie más importantes de principio de la década, siguiendo la influencia cercana de gente como Sparklehorse o Mercury Rev, en la cresta de la ola a principios de la década, después del lanzamiento y el mayúsculo éxito de Deserter's Songs (1998), o incluso Wilco o Yo La Tengo. The Sophtware Slump es un disco ecléctico, lleno de canciones dispares, con momentos desde el ambient, hasta el shoegaze o incluso punk. Quizá la nota más característica de este Sophtware Slump es el empleo de sintetizadores creando una atmósfera muy reconocible que se convierte en inconfundible combinada con la voz de Jason Lytle. Destacables resultan He's Simple, He's Dumb, He's the pilot, un progresivo tema de 9 minutos que encabeza el disco, Jed the Humanoid, una historia de un robot abandonado y olvidado que decide suicidarse y el tema final, So You'll Aim Towards the Sky, perfecta para cerrar. Un disco básicamente conceptual donde la ciencia está presente en todas las composiciones y que es un imprescindible en cualquier colección reciente de discos

53 - The Manhattan Love Suicides - The Manhattan Love Suicides (2006)

A pesar de su nombre, la banda de Leeds, The Manhattan Love Suicides, aparecen en nuestra lista con su primer y único álbum hasta la fecha, de igual nombre. Es otro de esos grupos tan sumamente influenciados por bandas de los ochenta, y más concretamente en The Jesus and Mary Chain, aunque también podemos encontrar en su sonido cierta similitud con grupos como Lush, en sus inicios. The Manhattan Love Suicides es un álbum de puro Indie Pop, con inspiradísimas composiciones como (the Guy on the) 14th floor, Things You've Never Done, cuyo riff recuerda a cierta banda granadina que está girando hacia terrenos pantanosos en la actualidad (por eso se habla tanto de "las influencias") o la pausada Home. Desde luego un grandísimo disco que ha pasado desapercibido y nunca debió ser así.

52 - Black Market Music - Placebo (2000)


Llegamos ya a uno de los clásicos de la música popular y nos salimos ligeramente de la senda del indie. Año 2000, el mundo musical está convulsionado por bandas de rock alternativo entre las que sobresale Placebo, que hasta entonces solo había podido asomar la cabeza fuera de la ventana del indie con sus espectaculares dos primeros discos. El primero, titulado Placebo (1996), puso en el mapa y giró muchas miradas hacia esta peculiar banda londinense en la que ninguna de sus componentes era inglés. El segundo, Without you I'm Nothing (1998) hizo que terminaran de explotar, con himnos como Every you, Every Me, y ya con su tercer álbum, Black Market Music, alcanzaron la cúspide compositiva, en un álbum absolutamente espectacular (solo ensombrecido por el tema Spite and Malice) que para muchos supera con creces su segundo álbum, y no es para menos, porque argumentos hay de sobra, como Taste in Men, Special K, Days Before You Came, Peeping Tome, Slave to the Wage... En resumen, la confirmación y la consolidación de la banda de Brian Molko y su definitivo despegue. A partir de aquí, poco más que decir, algún disco correcto como Meds, alguna canción especial como The Bitter End y algún error como Battle for the sun, que quizá marque la caída definitiva de Molko y los suyos....

51 - Franz Ferdinand - Franz Ferdinand (2004)

Sabemos que en los tiempos que corren no es recomendable reconocer cierto apego por los escoceses Franz Ferdinand, pero creemos que resulta imposible ignorar su álbum debut, que fue uno de los terremotos mediáticos en lo musical más intensos e importantes de la década. En 2004 aparecía el primer disco de estos mastodontes musicales de la década y dejó boquiabierto a todo aquel que se aventuró a escucharlo. El tema que abría el álbum, Jacqueline, nos sumergía inmediatamente en esa vorágine de punk, pop, rock bailable, peculiares letras y muchas ganas de fiesta, que tanto definen el estilo de la banda y que han sabido explotar hasta la saciedad. Banda con (mucha) imagen, canciones pegadizas y riffs afilados, encontró su caldo de cultivo en pubs nocturnos, y ambientes underground y despegó como un cohete hasta introducirse en cada emisora de radio abandonando todos aquellos lugares donde se les empezó a apreciar. Es el mismo camino que han seguido otras bandas como The Strokes o Coldplay, y por ser un fenómeno tan característico de la década, debe aparecer en esta lista. Poco que decir de este álbum, basta escuchar una de las canciones mas reproducidas de la historia reciente: Take Me Out.

50 - Doves - Lost Souls (2000)


Doves, la banda de Manchester liderada por Jimi Goodwin, escoltado por los dos hermanos Williams, Jez y Andy, apareció en los albores de esta década con su primer álbum, titulado Lost Souls que sorprendió tanto a crítica como público. La cálida voz de Goodwin colorea grandes composiciones presentes en este disco, como Break Me Gently, Catch The Sun o Here it Comes (especialmente buena esta última) consiguiendo un sonido elegante y envolvente, que bebe a la vez de bandas como Oasis (recordemos que Noel Gallagher manifestó en 2002 que era su banda favorita en aquellos tiempos), Charlatans, o incluso The Smiths. En resumidas cuentas, pop indie británico, un sonido no muy presente en esta lista. Lost Souls además, destaca por temas tan espectaculares como Rise, Firesuite, The Cedar Room (una de las mejores composiciones de la banda) o The Man who Told Everything.
El segundo álbum de la banda, The Last Broadcast (2002), no alcanza las cotas de Lost Souls en cuanto a calidad, pero encontramos aún pinceladas de genialidad en un grupo que poco a poco se fue disolviendo pero que aún así, merecen este pequeño homenaje.

49 - Free all Angels - Ash (2001)

Una de las bandas características de finales de los 90, Ash, andaba a la deriva después de su flojo tercer álbum, Nu-Clear Sounds (1998), flojo, eso sí, en cuanto a composiciones, no en cuanto a éxito. Estaba claro que no estaba a la altura de su segundo y mejor álbum hasta este 2001, 1977 (1996), aunque realmente fue un acierto el introducir a Charlotte Hatherley. Tras la aparición en la banda sonora de la película A life Less Ordinary, con Cameron Diaz y Ewan McGregor, con un tema del mismo nombre, alcanzaron la cúspide de su carrera con Free All Angels, un álbum menos crudo que su predecesor, más orientado al power-pop (o incluso el pop a secas) que al punk y que nos deja joyas y clásicos como Burn, Baby Burn, Walking Barefoot, Shining Light, There's a Star, Candy, etc, etc, etc. Un álbum lleno de hits nunca puede pasar desapercibido. Y así fue, supuso el emcumbramiento mundial y definitivo de Tim Wheeler y los suyos, que a partir de entonces no han sabido hacer nada que se acerque al brillo de este álbum, con álbumes más bien prescindibles y lo que es peor, con la marcha de Hatherley de la banda para centrarse en su carrera en solitario. A pesar de todo, este sonido adolescente y tan característico de la banda, plasmado en este Free All Angels es difícilmente ignorable en esta década.

48 - Muse - Origin of Symmetry (2001)


Otra de las bandas gigantes en los años que corren, Muse, vieron como a principios de la década salían del anonimato por culpa de, precisamente, este álbum. En 1999 lanzaban Showbiz, un álbum con perlas de rock alternativo, como Muscle Museum o la propia Showbiz que marcaban el camino que seguiría la banda de Devon. Con Origin of Symmetry su segundo álbum está claro que se lo jugaron el todo por el todo y les salió bien. Un disco sublime, perfecto, sin ningún fallo y con pelotazos rock de principio al fin, con versión incluida del clásico Feeling Good. En este álbum aparecen clásicos de la banda de la talla de Plug in Baby, Hyper Music, New Born, Space Dementia y otras piezas dignas de tener en cuenta como Citizen Erased, o Megalomania. Un álbum redondo que significó la llegada a la cima de Matt Bellamy y los suyos, que les valió comparaciones con Radiohead o Queen y que les convirtió en una de las bandas más seguidas a lo largo del globo. A partir de aquí, su sonido viró hacia horizontes más comerciales de forma progresiva hasta convertirse en lo que es ahora, otro insulso engranaje de la industria, por lo que al escuchar esta maravilla, uno solo puede sentir nostalgia.

47 - M. Ward - Post War (2006)

La música folk, aparte de tener mucho peso en esta lista, ha vivido una época dulce a lo largo de esta década, y un buen ejemplo es Post War, de Matt Ward. Post War no es un disco innovador, no descubre nada nuevo, pero la creciente importancia de su creador hace que debamos meter su mejor disco en esta lista. Estamos ante un magnífico álbum folk, que sintetiza a la perfección la tradición popular americana, con composiciones como Poison Cup, Right in the Head, Eyes on the Prize o Magic Trick, además de una excelente versión del gran Daniel Johnston, To Go Home. Todo esto, hace de Post War un disco no solo agradable a la escucha, sino indispensable en esta década. Por cierto, a destacar la colaboración de Ward con Zooey Deschanel en She and Him, cuyo álbum habría merecido aparecer por aquí...

46 - Iron & Wine - Our Endless Numbered Days (2004)


También en el número 46 encontramos una gran obra folk de esta década, el segundo álbum de Iron & Wine, o lo que es lo mismo, Samuel Beam, un tipo barbudo de la América profunda, que es una de las personalidades más importantes y queridas del indie norteamericano. Our Endless Numbered Days viene a confirmar algo que ya apuntaba desde su álbum debut, The Creek Drank the Cradle (2002), un talento desmesurado unido a una agradable voz y una ejecución técnica envidiable que recuerda a otro de los grandes genios de la década, Sufjan Stevens. Este segundo álbum significó la entrada definitiva en Europa de la música de Beam y dejó otra pincelada de gran color en el desarrollo de la música folk americana de esta década. En Our Endless Numbered Days encontramos maravillas como Naked as we Came, uno de los clásicos de la "banda", o Sodom South Georgia, otra joya que deberíamos incluir en cualquier recopilatorio. Sin duda, un álbum clásico automático.

75 Mejores discos de la década (2000-2009). Internacional Volumen 2. (65-56)

Continuamos con la lista de los 75 mejores discos de la década


65 - Alcest - Souvenirs d'un Autre Monde (2007)


Alcest es un grupo francés surgido de una formación de black metal. Obtuvo notoriedad después de la publicación de su primer EP, Le Secret. Posteriormente, vino el lanzamiento de su primer disco, Tristesse Invernale, donde seguían recorriendo la senda del black metal, con sus característicos registros vocales. Su segundo disco, Souvenirs d'un Autre Monde significó un giro de 180º en el sonido de la banda, dirigiéndose a melodías mucho más pop y con una voz más dulce y melodiosa que nada tiene que ver con el black metal, cuya herencia sigue presente en sus guitarras pesadas y distorsionadas. El resultado es un genial álbum, merecedor de aparecer en esta lista, con todo un espectro de estilos, contrastando la crudeza de las guitarras, esta vez más cercanas al shoegaze con melodías y coros etéreos. Un álbum realmente recomendable

64 - The Veils - The Runaway Found (2003)

Una de las joyas descubiertas por Sinnamon en su época dorada, que nada tiene que ver con
los tiempos actuales, fueron The Veils. Jovencísimo grupo en aquel entonces, fue el sello español el primero en darles una oportunidad y en publicar su fenomenal álbum de debut, The Runaway Found, con gira incluida en el primer Wintercase, festival extinto ya, al lado de Suede y Astrud. The Runaway Found es un álbum de debut sobrecogedor, lleno de épica por los cuatro costados, con una producción impecable, con el sello inconfundible de Bernard Butler y una voz excelente, encarnada por el jovencísimo Finn Andrews, y bajo la cual se apoyan casi la totalidad del LP. Disco impresionante desde la primera a la última canción, destacaremos The Leavers Dance, que abre el mismo, Lavinia, Guiding Light, sin duda el hit del álbum y la íntima Wires to Flying Birds. Lamentablemente estamos ante otro caso de gran primer disco y poco más. Tras el éxito de The Runaway Found, la banda se descompuso por completo y se lanzó el segundo álbum, con nuevos componentes, excepto Andrews, titulado Nux Vomica, que no recomendamos en absoluto. Así pues, quedan The Veils entre estos 75 mejores álbumes en representación de otras bandas británicas descubiertas por Sinnamon entre las que cabría destacar Budapest, pero que no consideramos que deba aparecer en esta lista.

63 - Camera Obscura - Underachievers Please Try Harder (2003)



Otro grupo surgido en esta década digno a tener en cuenta son los belgas Camera Obscura, apoyados por otra discográfica nacional, en este caso Elephant, que nos traen un sonido pop, casi de manual, que nos recuerda a los míticos Belle and Sebastian. Este segundo álbum, Underachievers Please Try Harder, supuso la consolidación de la banda y la confirmación de que su primer álbum no era casualidad. Quizá no tan redondo como su predecesor, incluimos este debido a la presencia de varios temas que superan la calidad de su álbum debut, tal como Suspended from Class o Keep It Clean. El ascenso gradual del grupo se vió refrendado por su tercer álbum, Let's get out of this country, con el mayúsculo éxito, Hey Lloyd, I'm Ready to Be Heartbroken, pero en conjunto no logró superar los dos primeros álbumes de la banda, aunque mantiene realmente un nivel muy bueno.

62 - Damien Rice - O (2003)

El álbum debut de Damien Rice fue un auténtico bombazo dentro de la música alternativa en
este año 2003. Con una potente voz que recuerda al malogrado Jeff Buckley, Rice trae un magistral primer disco lleno de himnos que quizá hoy queden un poco en el olvido, y que conviene rescatar de vez en cuando. Todo el mundo ha oido en más de una serie o película, en ese momento intenso, Blower's Daughter, su tema más destacado de largo y que le valió la fama mundial. Pero si además de eso añadimos temas de la talla de Cannonball, Delicate, la pieza que abre el disco u Older Chests tenemos un disco brillante. A grandes rasgos es un álbum que entra muy bien, que rápidamente se convierte en escucha recurrente, pero poco a poco notamos que peca de exceso de sentimentalismo y quizá eso haga que haya envejecido no muy dignamente. Aún así lo consideramos muy digno de mención en esta lista. O fue sucedido por 9, un intento de continuar la senda iniciada con O, pero que no llegaba ni por asomo a su altura. Aún así, merece la pena mencionar su tema 9 Crimes, que abría el disco.

61 - MGMT - Oracular Spectacular (2008)


La sensación de 2008 fue claramente este duo neoyorquino conocido como MGMT, abreviatura de the Management, nombre original de la banda. Estos compañeros de universidad no esconden sus ganas de hacerse famosos y casarse con modelos entre rios de drogas, como versan sus canciones y nos traen un disco debut excelente, lleno de psicodelia, con una producción excepcional y a la carta, obra del célebre Dave Fridmann, por cuyas manos han pasado gente como Mercury Rev, Flaming lips o incluso Mogwai y donde se ve claramente su impronta en momentos dignos de Yoshimi Battles the Pink Robots. Y es que MGMT lo tienen todo para triunfar: Un enorme talento, actitud, e imagen, mucha imagen, y sino, pregunten a las fans de su vocalista, Andrew, una de las personalidades más célebres en el estrellato de la música estadounidense. Oracular Spectacular destaca por habernos dejado dos himnos atemporales como son Kids y Time to Pretend, que han sonado hasta la saciedad en todas partes, y con las que medio mundo ha bailado hasta altas horas de la madrugada incluso con sus remixes. Si además ambos temas van escoltados por otros de la talla de The Youth, Pieces of What, The Weekend Wars o Electric Feel, el resultado es un divertidísimo primer álbum que todo el mundo debería haber escuchado ya.

60 - Soap&Skin - Lovetune for Vacuum (2009)

Bajo el sobrenombre de Soap&Skin encontramos a una jovencísima austríaca de sólo 18 años,
Anja Plaschg, que ha sido una de las sensaciones de este 2009, con un impresionante álbum de debut, Lovetune for Vacuum. Excelente pianista, Anja muestra en Soap&Skin un sonido que nunca antes se había escuchado, con composiciones tanto electrónicas como únicamente de piano que describen paisajes oscuros y luminosos entrecruzándose en los 40 minutos que dura el disco. Quizá sus influencias más claras sean Björk y posiblemente Cat Power, pero sin duda con un sonido más cercano al característico de la islandesa. A destacar los cortes Sleep, Thanatos, y Marche Funèbre. Quizá, Soap&Skin sea una de las esperanzas que nos queda para creer que no todo está inventado ya. Habrá que seguir la progresión de esta muchacha que, de momento, pinta muy bien. Uno de los tres mejores discos de este año 2009 sin lugar a dudas

59 - Vampire Weekend - Vampire Weekend (2008)


Otra de las sensaciones de 2008 junto a MGMT fueron Vampire Weekend. Es una de esas bandas que logran crear escuela, con un sonido muy particular, que sin inventar nada, si fusionan dos músicas a priori antagónicas como el indie y el afro. Divertidos, bailongos y clásicos en cualquier viernes noche, el debut de Vampire Weekend nos deja perlas como Oxford Comma, Walcott o Cape Cod Kwassa-Kwassa y el himno absolutamente instantáneo que es A-Punk y que les catapultó directamente a la fama. Veremos que depara el difícil segundo álbum a esta banda neoyorquina


58 - Kings of Convenience - Quiet is the New Loud (2001)

Kings of Convenience es quizá la banda más conocida del noruego Erlend Øye, componente de
The Whitest Boy Alive y con una notoria carrera en solitario. Su segundo álbum, Quiet is The New Loud supuso un éxito de crítica y público y hasta la fecha podemos decir que no se ha superado. No hacen nada nuevo, pero este álbum, lleno de inspiradísimas composiciones folk, es una muestra del movimiento folk aparecido en escandinavia encarnado por músicos como José González. A destacar, Wining the Battle, Losing the War, I Don't Know What I Can Save From You y Failure. Todo un clásico de los 2000.

57 - Neil Halstead - Sleeping on Roads (2002)


Sleeping on Roads es el primer álbum del líder de Slowdive y Mojave 3, Neil Halstead, que, precisamente con su segundo grupo, Mojave 3, se destapó como un excepcional compositor folk y se vió refrendado con este maravilloso Sleeping on Roads. Quizá no tan minimalista como Ask Me Tomorrow de Mojave 3, siguió la senda que marcó la banda después de ese álbum de debut, introduciendo multitud de teclados, guitarras eléctricas y dotando de mucho cuerpo a las excepcionales composiciones del álbum. Temas como Two Stones in my Pocket, Hi and Lo and Inbetween o High Hopes encumbran a Halstead como uno de los mejores cantautores de la actualidad, quizá eclipsado por gente como Iron and Wine, o Sufjan Stevens, de forma muy injusta. Además todo el álbum está salpicado por temas optimistas y alegres de esos que levantan el ánimo, como See you on Rooftops y que convierten Sleeping on Roads en un gigantesco disco de escucha obligada.

56 - Moscow Olympics - Cut The World (2008)

Cut the World es el álbum debut de la banda filipina Moscow Olympics. Es una de esas perlas escondidas en esos sellos que es lo más parecido al mecenazgo en la música actual y que tantas alegrías nos dan a los melómanos, los suecos Lavender Recordings, responsables del primer empujón de bandas como Tears Run Rings. Cut The World es un peculiar álbum, mezcla del shoegaze más ruidoso de My Bloody Valentine con los ritmos ochenteros típicos de New Order, con lineas de bajo que podría haber firmado el mismísimo Peter Hook. Son junto con Carsick Cars, el grupo más exótico descubierto últimamente, pero sin gozar del favor de personalidades como Thurston Moore que tuvieron los Chinos. Probablemente, Moscow Olympics no pasen de ser una banda muy desconocida, pero que debería hacerse justicia para reconocer este fabuloso álbum debut.